¿Les conté que quería retomar –de nuevo- los estudios? El año pasado decidí volver a los claustros. Básicamente esta decisión está basada en que puedo disponer de otros tiempos durante la semana. Pero por otra parte, siento que el volver es algo que decanta por su propio peso y que es obvio que este año vuelva a estudiar. No sé si me explico… A ver. Más allá de que es una asignatura pendiente, hacia mediados de 2008, me dije a mi mismo que volvería. Pao me contó del Rosario Vera Peñalosa que es el profesorado donde ella estudió el magisterio y que tiene su sede en Ballester a 6 cuadras de la estación. A fin de año me acerqué para averiguar. Había vacante. ¿Había que esperar alguna señal más?
Inmediatamente proyecté el cuadro de situación: tenía que dejar el gimnasio, y me esperaba un gran cambio de horario ya que las clases empiezan a las 18 y terminan a las 22. Es decir, salir corriendo de la oficina (gracias Sandra!!!) y cumplir con la cursada completa para llegar a casa a las 22:30. Y no me vengan a decir que mucha gente lo hace… Es verdad, pero tienen 20 años menos que yo!
Y reforzando esta teoría, el cambio de ritmo me pasó factura en el examen de ingreso. Porque es como tener dos laburos. Es verdad que no es la primera vez que lo hago, incluso en coyunturas mas complicadas. Pero lo que le faltó a las otras ocasiones de decisión, a está le sobra de ardua.
El ingreso fue muy divertido. No porque no fuera complejo. De hecho tuvo sus bemoles. Pero volver al ruedo, retomar el discurso literario, caminar senderos que se bifurcan, argumentar y refutar, fue en la misma medida maravilloso y desgastante. Ya soy alumno regular (amo este concepto jaja. ¿No les suena a un vaso de café con azúcar y crema?) pero el paquete viene con sorpresas! Veré cómo me organizo con la carga horaria y la intensidad de las materias. Lo que no podía faltar era que participara en otro blog, El Yo Literario
Más allá de cualquier logística, la vida me da otra oportunidad. ¿Que si la voy a aprovechar? Obvio. Por lo menos hasta que el cuerpo aguante, diría Sandrini.
2 comentarios:
ESTOY MUY ORGULLOSA DE VOS.
Te amo.
Gracias!! Hay cosas que solo las puedo pensar en plural
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