viernes, 10 de octubre de 2008

Te hago un copete...

 

¿Qué nos  pasa cuando nos quedamos mudos pero con un sentimiento claro dentro nuestro? ¿Nunca sentiste que las palabras se quedan atoradas justo antes de llegar a la boca? Eso pasa por lo general cuando la sensación, lo vivido, no encaja dentro de vocales y consonantes. Entonces se te quedan mirando, incluso hasta dudando por la simple imposibilidad de no contar con dos idiomas. Porque uno no alcanzó.

Pero la impotencia es más fuerte y entonces llega el abrazo, el beso. Y entra en escena ese silencio que lo inunda todo. Creyendo que lo peor pasó, repasás el abecedario para constatar que el cuello de botella semántico sigo tal y como lo dejaste.

Primavera 08 048 a

Pero sabés qué? Cada vez que pasa eso,  hay que dar gracias de no poder hacerlo. Porque el lenguaje le queda chico al sentimiento; porque por un silencio hubo mil acciones; porque ambos sabemos que lo breve, dos veces bueno.

A medida que pasa el tiempo, el desafío no es quererte. Sino re inventar el idioma, especular con letras, comas y silencios con la esperanza de ver tu sonrisa cada vez mas generosa. Como tu imagen en la habitación de los espejos, el desafío real se multiplica.

Y vos sabés que amo los desafíos. Feliz Cumple!!!