viernes, 2 de enero de 2009

Punto y aparte

 

El otro día imaginaba que la libertad podía ser pensada como ver un cielo en una noche estrellada; o como tratar de ver la línea del horizonte en un amanecer en el mar. Pero ¿qué pasaría si camináramos por ese cielo sin aire o navegáramos ese mar sin un barco?

Entonces entendí que la limitada humanidad necesita contención para disfrutar de lo infinito. De lo absoluto.

Proyectarnos, ver nuestra vida satisfecha por nuestros deseos, puede ser como navegar un mar hacia un horizonte infinito. Pero si nuestros proyectos van de la mano de nuestros afectos, es seguro que ese horizonte no estará tan lejos.

Ese es mi deseo para todos, para mi mismo. Porque sólo el amor puede salvarnos

Feliz Año Nuevo!