El domingo 8 de febrero fuimos con Pao, Eli y Javi a San Pedro, situada al Noroeste de la Provincia de Buenos Aires sobre el kilómetro 160 de la Autopista Ruta Nacional Nº 9 . Bonita ciudad, por cierto, fue protagonista, durante el segundo gobierno de Rosas, de la Batalla de Vuelta de Obligado el 20 de noviembre de 1845 en el que las fuerzas nacionales al mando del General Mansilla bloquearon el río Paraná con una barrera compuesta por 24 buques desmantelados unidos por tres gruesas cadenas para impedir el paso de ingleses y frances. Si bien nuestras fuerzas fueron derrotadas, el heroísmo demostrado aquel día hizo que el 20 de noviembre pasara a ser el Día de la Soberanía.
El día estuvo espectacular!! Empezamos visitando la plaza principal y la Iglesia Nuestra Sra del Socorro ubicada ahí mismo pero que no pudimos conocer por dentro, cosa que enojó mucho a Javi. Estuvo todo el día preguntando por qué la Iglesia estaba cerrada un domingo! Me llamó la atención lo limpio que es el pueblo a pesar de que no hay un solo cesto de basura por lo menos en la parte céntrica.
Luego de comer, visitamos un par de negocios de artesanías y nos trasladamos hasta la costa para ver el río desde los miradores.

En este mirador es donde se encuentra el monumento a la batalla de Vuelta de Obligado.
Luego de unos trucos, una siesta y obligados mates, fuimos a visitar el Museo Palentológico de San Pedro. Ubicado en el centro mismo de la ciudad, fue fundado el 13 de abril de 2003 en una vieja casona restaurada de 1895 donde se exhiben los restos encontrados en el lecho de un río de hace mas de 500 mil años.
El museo cuenta con algunas piezas realmente impresionantes, tanto por lo completo del hallazgo como por su importancia histórica. Uno de los orgullos del museo son los restos de una manada de perezosos gigantes
Más allá de que en lo personal disfruto mucho de estos paseos, el museo está muy bien organizado. Tienen un video sobre cómo nació el proyecto e imágenes de los lugares del hallazgo. "Un viaje imaginario a un pasado fascinante" lo denominan ellos.
Luego de eso, fuimos para la costa. Algunas se quisieron mojar los pies. Pero no se animaron...
Cerca de las 8, arrancamos la vuelta. Fue un día perfecto. De esas cosas que gustan.