Domingo, 5 de la tarde. Un día espléndido para una circunstancia muy especial. Mi sobrina preferida (bah, esto ya lo sabes Caro) tomó la primera comunión y ahí estuvimos para verla y acompañarla. Si bien es responsabilidad de los padres marcar un camino, luego son los hijos (para el caso sobrina) quienes luego decidirán si esa propuesta, esas marcas serán las que determinen sus decisiones venideras.
Por lo pronto, en esta ocasión fue muy lindo verla con su vestido blanco, su pelo sostenido con un moño y la alegría de haber vivido esta experiencia de la comunión.
Felicidades Caro! Y gracias por dejármelo vivir con vos.
